jueves, 11 de diciembre de 2008

La voz del Silencio ...


Calma... Quietud... Flotando solitaria por el espacio ... Mis labios están sellados por una polilla que creció en el interior de mi boca, depositadas sus huevas en mis entrañas ... Creciendo la larva dentro de mi garganta, alimentándose de mis cuerdas vocales ... Dejándome muda, completamuda ... Todavía puedo notar el escozor de la herida, cicatrizando, mientras aún quedan gotas de sangres resbalándose por las paredes, cayendo en gordas pompas al interior de mis jugos gástricos, alimentándome de mis propias entrañas ...

Mueve las alas, aletea de vez en cuando, queriendo escapar, pero tanto ella como yo sabemos que eso no es posible, porque nuestros destinos están irremediablemente unidos por nuetras boca, fusionados en un asqueroso beso donde puedo notar sus pelillos meterse entre mis labios, sus patas corretear por mi barbilla ...

Es una terrible condena, la de aquel infeliz que está sentenciado a no poder hablar, a no poder expresarse, a no poder gritar de alegría o felicidad, a no poder insultar, a no poder siquiera gruñir ... Poco a poco, comienzo a perder toda capicidad cognitiva relacionada con el lenguaje ... Mis neuronas están congeladas, helándose por aquella gélida falta de práctica ... Las palabras en mi propio pensamiento me agobia, no puedo sacarlas de mi cabeza a través de mi lengua y decido olvidarlas, no usarlas más ...

La agonía se hace cada vez más insorpotable ... Solo puedo sentir y observar a la inmensa pobreza de la nada ... Cierro los ojos, pues aburre aquel paraje tan monótono, no me aporta nada a mi estúpido entretenimiento por observar las cosas ... Solo me queda flotar aquí, sin hacer nada, dejándome llevar por las circunstancias, que son escasas y dormir, dormir mucho ... Lo que tampoco me disgusta, pues estar sumida en un eterno sueño es la mejor de las fantasías ...

Fin ... Foto subida a las 15:46