viernes, 14 de noviembre de 2008

Louise Brooks ...


Solo ella tenía esa capacidad.

La capacidad de con un solo gesto cambiar completamente de personalidad; de ser una persona con malas intenciones, con el simple gesto de fruncir el ceño y sonreír sin mostrar sus dientes, de ser completamente dulce y feliz con solo mostrar su amplia sonrisa, de ser la belleza en persona con solo cerrar los ojos y hacerse la dormida, de parecer pícara con solo levantar las cejas y de ser completamente sensual con su perfil acercándose a la boca de otra persona, sea hombre o mujer.

Así era ella, en una época donde lo importante en una película no era el diálogo o contar una historia con mucha acción, con un simple gesto de su cara, traspasaba la pantalla y era capaz de cautivar hasta el más rudo de los humanos.

Su corte de pelo, sus labios carmín y esa aparente mirada triste no solo marcaron una época, sino que además se adelantó a su tiempo.

Devoradora de libros insaciable, compaginaba su pasión por la letura junto con la de la diversión, el sexo y la moda, sin ningún pudor ni tapujo, provocando al mismo tiempo que era su naturaleza. No intentaba llamar la atención, simplemente destacaba entre los demás hipócritas de su época, sin etiquetarse bajo el escudo del feminismo.

Siempre te llevaremos en el corazón, por lo que fuístes y por lo que siempre serás ...

http://www.youtube.com/watch?v=cZUZWEc3ElE

Fin...