
Tranquilamente, le digo a Yoli:
-Me voy al baño.
Subo las escaleras y veo desde la puerta que están las puertas cerradas. ocupado. Otra chica esperaba afuera. Me pregunta con acento extranjero:
-¿Es este el baño de chicas?
Le contesto:
-Sí.
Decidimos a entrar dentro para que nadie se nos cuele. Yo oígo unos leves ruidos sospechosos. La chica no se entera. Yo hago que no quiero enterarme. No podía ser...No, mejor no pensarlo. Delante del espejo, embobadas nos quedamos y de repente, en el más absoluto de los silencios.
Puff. Un pedo. Una ventosidad. Aire que sale del culo. Sonido rebotante en la taza water.
Los ojos como platos. Guarra. Nos miramos la chica y yo. Nos reímos. Yo no puedo para y tengo que taparme la boca para evitar emitir algún sonido.
Sale una chica. De donde salía, sabía que no procedía de allí aquel sonido estruendoso. Se va a lavar las manos tranquilamente y la otra chica se mete. No me puedo con la risa. Ella también se rie.
Sonido de cadena. Sale la cochina del water, sin lavarse las manos, a toda pastilla porque sabe que la hemos oído. No me queda más remedio que entrar en el water de la pedorra y apretar el culo para no repetir la misma operación, conteniéndome la risa y murmurando.
-Qué tía más cochina...
Fin...
-Me voy al baño.
Subo las escaleras y veo desde la puerta que están las puertas cerradas. ocupado. Otra chica esperaba afuera. Me pregunta con acento extranjero:
-¿Es este el baño de chicas?
Le contesto:
-Sí.
Decidimos a entrar dentro para que nadie se nos cuele. Yo oígo unos leves ruidos sospechosos. La chica no se entera. Yo hago que no quiero enterarme. No podía ser...No, mejor no pensarlo. Delante del espejo, embobadas nos quedamos y de repente, en el más absoluto de los silencios.
Puff. Un pedo. Una ventosidad. Aire que sale del culo. Sonido rebotante en la taza water.
Los ojos como platos. Guarra. Nos miramos la chica y yo. Nos reímos. Yo no puedo para y tengo que taparme la boca para evitar emitir algún sonido.
Sale una chica. De donde salía, sabía que no procedía de allí aquel sonido estruendoso. Se va a lavar las manos tranquilamente y la otra chica se mete. No me puedo con la risa. Ella también se rie.
Sonido de cadena. Sale la cochina del water, sin lavarse las manos, a toda pastilla porque sabe que la hemos oído. No me queda más remedio que entrar en el water de la pedorra y apretar el culo para no repetir la misma operación, conteniéndome la risa y murmurando.
-Qué tía más cochina...
Fin...